El viaje comenzo, como no, con una demostracion mas de que nadie esta excento de nada, cuando voy a tomar el tranvia para ir a la estacion de tren (1 hora antes por supuesto) el tranvia no andaba, asi que despues de esperar un rato, paso un colectivo en su reemplazo (o ese crei, ya que grito algo el chofer en aleman y todos subimos), el colectivo hizo un camino parecido al tranvia hasta una estacion a partir de la cual si andaba el tranvia. El tren a Praga por supuesto excelente, los trenes de OBB son muy buenos, me toco compartir la cabina con otras 4 personas, pero comodo y leyendo las 4:30 de viaje pasaron rapido.
Cuando llegue a Praga, donde no usan euros, sin un cajero a la vista, con gente tipica de estacion de tren a la noche (es igual en muchas partes) decidi por caminar hasta el hostel. Los 20 minutos caminando hasta el hostel me dieron la primer impresion de una ciudad como siempre, amplia, plazas grandes, edificios con mucha historia, y por lo menos por donde anduve seguridad. Llegue al hostel y esa noche como Gwen llego con 2 horas de retraso desde Madrid fue de descanso.
El sabado empezo tempranito... con nuestra amiga la nieve. Un clasico, cada vez que salimos del hotel nevo. Despues de un desayuno (inlcuido) de hostel, partimos hacia el primer dia de caminata. La nieve no logro pararnos, a veces el frio hacia que pararamos en algun cafe, a tomar algo, probe el famoso vino caliente y una variedad considerable de cervezas.
El primer dia empezamos por el barrio Nove Mesto, que lleva a la parte vieja de la ciudad y la plaza principal. Desde que salis del Museo Nacional te das cuenta de una cosa, el regimen sovietico aca no es muy apreciado, ahi nomas del Museo Nacional esta hay un monumento a Jan Palach(un estudiante que se prendio fuego en una protesta contra el regimen sovietico), bajando desde el museo por Wenceslas Square te cruzas con muchos edificio viejos, puestos a toda maquina, con muchas marcas conocidas, pero no deja de tener un color a historia cada edifio. Y metido ahi en el limite con el barrio Stare Mesto te encontras con un mercado, donde habia en igual cantidad, juguetes de madera, marionetas, flores, frutas, sobreros y guantes para el invierno... un mercado variado de podria decir.

Adentro de Stare Mesto, que es un poco mas cerrado, te cruzas con puertas extrañas, adornadas, y en todo el camino hacia Staromestske Namesti (Plaza de la ciudad vieja) ves la parte vieja de la ciudad, pero no es tan cerrada como otras partes viejas de ciudades europeas. En la plaza (no voy a poner el nombre otra vez), sin importar desde donde entres te llama la atencion, podes ver a la vez, unas torres de una iglesia gotica(La Iglesia de Tyn), unas casones señoriales, el viejo ayuntamiento con su reloj astronimico (el mas viejo de Europa), el monumento a Jan Hus, o la iglesia de San Nicolas inmensa de fondo... todo junto, en una misma plaza y a pesar de eso, no te sentis encerrado, es una verdadera plaza, amplia y muy llamativa. Nuestro recorrido nos llevo despues un poco mas afuera de la plaza a la Casa Municipal, donde fue la primer parada para comer, descansar y caletarse un poco las manos, comida rica, con cervecita, que se convertiria en un clasico del fin de semana. Siguiendo en Stare Mesto, nos metimos a la parte donde estaba el ghetto judio, hay muchas sinagogas y un cementerio judio muy extraño, ya que hay como 12000 placas y se estima que 100000 cuerpos, en un pedacito muy chico. Ademas se encuentra una de las sinagogas mas viejas de Europa. Y en el medio de todo eso el monumento a Franz Kafka

El tercer barrio del dia se llama Mala Strana (queda del otro lado del rio, cruzando por el puente Manes, la idea era ir al Wallestein Garden, pero estaba cerrado, asi que terminamos en un barcito, por el frio dio para probar una bebida tipica de esta zona (Austria tambien)... vino caliente! Despues de la visita fallida a los jardines emprendimos la vuelta, ya era de noche... ha pero eran las 16:30 ;)... Cruzamos por el Puente de Carlos, lleno de estatuas y una vista increible del castillo, lastima que esta en reparacion. Caimos otra vez en la plaza de la ciudad vieja, alucinante la plaza de noche. La vuelta fue en subte, y la verdad que sin tener la majestuosidad de los de Moscu tienen la misma idea y forma, no averigue pero deben ser construccion sovietica, o influencia de ahi.
El dia se iba terminando y salimos para cenar, nieve otra vez, como ya se sabia, y caimos en un pub tipico U Pinkasu, comida tipica, cerveza, muy rico, todo... Con nieve y todo le dimos oportunidad a otros tres lugares, uno de rock, uno de jazz y otra mas que nada pub, sin exito asi que emprendimos la retirada... se habia terminado el primer dia.

Como dice la carta de U Pinkasu: No hay problemas o males donde corre una buena cerveza.
El segundo dia, el subte nos llevo otra vez a Mala Strana, esta vez nos esperaba el castillo, despues de subir unas cuantas escaleras, tuvimos la primer vista de Praga nevada, el castillo tiene la Catedral de San Vito, gotica increible, donde las gargolas se llevan todo el merito. El Castillo de Praga no es un castillo majestuoso como algunos otros, pero tiene su atractivo, sus techos, una biblioteca y los escudos pintados en las paredes lo hacen muy lindo. Ademas tiene adosado la parte donde vivian los arqueros y demas personas afines al castillo, donde realemente se nota la diferencia de clases. El lugar de tortura te muestra esas cosas que no todavia no puede entender de esas epocas.
Ya se terminaba el dia, buscamos una vista aerea de Praga, que intento ser frustrada, ya que subimos por funicular a Petrin Hill, donde hay una Torre Eiffel chiquita, no nos quedaban muchas Coronas y nos querian cobrar para subir a la torre, asi que decidimos buscar nuestra vista, anduvimos como perros en pisos encerados, la nieve y el hielo podian hacernos dar un par de vueltas, pero llegamos al fin a un lugar par ver a Praga, nevada y desde arriba. Excelente vista, todos los techos blancos y las agujas de las cupulas saliendo!

Ya de vuelta cruzamos por un tercer puente, el punte de la legion, que te deja enfrente a la imponente opera y el camino que rodea al rio te lleva a la Casa Danzante, de Frank Gehry donde obvio que tenia que sacar un par de fotos para la pendeja ;).

Se habia terminado la vista, mi tren a Linz me esperaba, todo en orden a la vuelta, excepto por un retraso, que despues recuperamos, ya que tuvimos que cambiar un vagon del tren, ni quiero pensar porque....
Pagina por veryaner

2 comments:
Una visita a Praha se convierte en un festin para los sentidos... un disparador de emociones... y un viaje a diferentes mundos en un mismo lugar!
Muy lindo Praga. Fui dos veces y siempre estoy listo para ir de vuelta. Todo es muy lindo: los monumentos, las calles, los mercados, la historia, los bares y los locales nocturnos en general, la gente. También hay muy buena comida y cerveza.
Una aclaración: el vino caliente también es típico del norte de Italia.
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